La comunidad de Manacor está en pie, y no es para menos. Ben Amics, ese colectivo que siempre ha luchado por los derechos del colectivo LGTBI+, se ha atrevido a trasladar el Orgullo desde Palma hasta su propio pueblo. Pero no todo ha sido un camino de rosas. Este movimiento llega después de un choque directo con las autoridades palmesanas que han tratado de silenciar lo que debería ser una celebración vibrante y llena de vida.
Un Reconocimiento Merecido
En este contexto, el CEIP Sant Jordi ha sido premiado por su valiosa contribución a la causa, demostrando que la educación puede ser un pilar fundamental en la lucha por la igualdad. “Nosotros no vamos a dejar que nos apaguen”, dijo uno de los representantes del colegio mientras recogía el galardón, reflejando el espíritu indomable de una comunidad que se niega a rendirse.
Aunque muchos podrían pensar que estos son solo eventos simbólicos, lo cierto es que cada acción cuenta. La realidad es que cada vez más voces se alzan contra un sistema que a veces parece querer tirarlo todo a la basura. El monocultivo turístico se ha adueñado del paisaje balear, dejando poco espacio para otras manifestaciones culturales y sociales como esta. Pero hoy, aquí en Manacor, celebramos nuestra diversidad y reivindicamos nuestro lugar.
No podemos quedarnos callados ante un panorama tan desafiante. Mientras algunos políticos huyen hacia Madrid para escapar de sus responsabilidades, nosotros seguimos aquí luchando por nuestros derechos. La historia aún tiene mucho que contar y nosotros estamos listos para escribirla juntos.

