Este miércoles, el apacible núcleo costero del Port de Valldemossa se sacudió de su habitual calma. Residentes sorprendidos grabaron a un grupo de individuos que merodeaban por la zona, metiéndose incluso en las bolsas de playa de los bañistas desprevenidos. No es para menos, esa escena desconcertó a todos; nadie esperaba encontrarse con carteristas en un lugar tan familiar.
Un día festivo que trajo sorpresas desagradables
El bullicio del puerto, repleto de visitantes y turistas disfrutando del verano, fue el telón de fondo para una jornada que prometía diversión pero que terminó dejando un mal sabor. Uno de estos curiosos fue pillado infraganti manoseando una bolsa ajena. Al ser descubierto, intentó salir del paso diciendo que solo buscaba crema solar; claro, como si eso pudiera justificar su comportamiento.
A medida que la noticia sobre estos descuideros se extendía entre los vecinos, muchos empezaron a alertar sobre la situación. Mientras algunos disfrutaban de un chapuzón en el agua, otros estaban más pendientes de sus pertenencias. Los residentes no dudaron en levantar la voz y avisarles sobre lo que estaban haciendo, e incluso llamaron a la Policía Local para poner fin a esta inquietante situación.
Lamentablemente, al parecer no había suficientes agentes disponibles para atender la denuncia inmediata y les recomendaron contactar con la Guardia Civil. Así las cosas, mientras el sol brillaba y las familias celebraban el verano en este rincón hermoso de Mallorca, los carteristas intentaban hacer su agosto en pleno mes de junio. A veces parece que hay quienes buscan tirar a la basura ese ambiente familiar que tanto valoramos.

