El Gran Premio de los Países Bajos nos dejó momentos intensos en la pista de Assen, donde Marco Bezzecchi se lució con una actuación impresionante. El piloto italiano está demostrando que se ha recuperado del revés en Brno, y su velocidad se notó desde el primer momento. Las Aprilia también dieron un espectáculo por todo lo alto, mostrando su potencial en cada curva rápida, aunque Acosta, Bagnaia y Marc Márquez intentaron hacerles frente.
Accidentes y sorpresas en un día caluroso
El calor era casi insoportable, con temperaturas que alcanzaban los 35 grados y un asfalto abrasador que rozaba los 51. Esto hizo que la carrera fuera aún más exigente para los pilotos. Desde el inicio, la emoción estaba al rojo vivo: Álex Márquez sufrió una caída en la curva 5; afortunadamente fue a baja velocidad pero tuvo que recibir ayuda para levantar su GP26 debido a una lesión previa en el hombro.
Bezzecchi salió decidido, superando incluso a Acosta que había comenzado con neumáticos blandos. Mientras tanto, Marc parecía estar más preocupado por ajustar su Desmosedici que por marcar tiempos competitivos. Con el foco puesto en encontrar buen ritmo, las Aprilia tomaron rápidamente las riendas de la sesión.
A medida que avanzaba el entrenamiento, las cuatro RS-GP dominaban los primeros puestos. Pero no todo era calma; Aldeguer tuvo un fuerte accidente entre las curvas 11-12 y fue trasladado a la clínica del circuito tras haber sufrido dos golpes en la cabeza.
Pese a las caídas y sustos -como Martín arrastrándose por la escapatoria tras perder el control-, Bezzecchi mantuvo su vuelo alto e incluso logró establecerse como líder al final de la tanda. La sesión estuvo marcada por caídas inesperadas y cambios bruscos de posiciones; sin embargo, entre todos esos altibajos, algunos nombres lograron destacar.
Al final del día, Bezzecchi, Raúl Fernández y otros lograron clasificar directamente a Q2 dejando atrás a nombres importantes como Morbidelli o Quartararo. Y así concluyó una jornada emocionante llena de desafíos sobre dos ruedas.

