La tragedia en Venezuela no cesa. Con cada informe que llega, los números aumentan y el dolor se hace más palpable: 235 vidas perdidas y más de 4.500 heridos. Pero lo que es aún más desgarrador es saber que hay personas atrapadas bajo los escombros, clamando por ayuda. Ante esta situación devastadora, el Obispado de Mallorca y Cáritas Diocesana han decidido dar un paso al frente, uniéndose a la campaña de emergencia lanzada por Cáritas Española.
Un llamado a la solidaridad mallorquina
Desde Mallorca, se hace un llamamiento sincero a todos nosotros. ¿Quién no se ha sentido tocado por esta tragedia? Las miles de familias que han perdido a sus seres queridos, su hogar y su sustento necesitan nuestra mano amiga. Por eso, Cáritas ha activado su red de respuesta inmediata en Venezuela y ha habilitado un centro nacional para canalizar toda la ayuda humanitaria posible.
Cáritas Española ya ha aportado una primera ayuda de 300.000 euros, pero esto es solo el comienzo. En nuestra isla, Cáritas Diocesana ha abierto un canal especial para facilitar las donaciones tanto de particulares como de empresas e instituciones que quieran aportar su granito de arena. Puedes hacer tu contribución mediante transferencia bancaria o Bizum —solo necesitas indicar «Emergencia Venezuela»— o directamente desde la web oficial.
No solo se trata de dar dinero; también hay una labor vital detrás: acompañar a nuestra comunidad venezolana aquí en Mallorca. El equipo de psicólogos está trabajando incansablemente para activar grupos de apoyo psicológico para aquellos que están sufriendo la angustia por no tener noticias sobre sus seres queridos.
Incluso nuestro obispo, Mons. Sebastià Taltavull, se ha involucrado personalmente en esta crisis, manteniendo contacto con Albert José Marchán, un sacerdote venezolano que está ofreciendo apoyo constante a quienes viven entre nosotros y enfrentan este duro golpe.
Cada uno de nosotros puede sumarse a esta causa no solo con acciones concretas sino también con nuestras oraciones. Porque necesitamos unirnos en pensamiento por aquellas víctimas y sus familias que padecen este sufrimiento multiplicado por la pobreza y la precariedad.

