En un ambiente lleno de tensión y expectativa, la teniente de alcaldía y concejala de Igualdad, Lourdes Roca, se plantó firme en una rueda de prensa este martes. La noticia ha corrido como la pólvora: algunos artistas que están listos para participar en el Orgullo este sábado en la Plaça Major han recibido «presiones, llamadas y mensajes» intentando frenar su actuación. ¿Quién puede permitir eso?
Un orgullo que no se detiene
Roca no dudó en criticar estas amenazas provenientes de Ben Amics, una entidad que históricamente ha estado del lado del colectivo LGTBI. «Ni este ayuntamiento ni ningún artista debería aceptar intimidaciones», afirmó con determinación. Y es que el Orgullo no le pertenece a nadie; es de todos nosotros, los ciudadanos. Así que si alguno decide quedarse al margen, no tiene derecho a intentar bloquear la celebración que tanto merecemos.
Además, ante las acusaciones sobre irregularidades en la contratación musical, Lourdes fue clara: todo se hace mediante licitaciones públicas donde participan diferentes empresas y profesionales. Este año no será diferente. Por ello, desde Cort se llevará a cabo una revisión exhaustiva de los expedientes administrativos de las últimas diez ediciones del Orgullo para asegurarse de que todo esté dentro de lo legal.
Aunque Ben Amics ha asumido responsabilidades en años anteriores, el ayuntamiento quiere verificar que esos procedimientos fueron tan transparentes como los actuales. Al fin y al cabo, todos merecemos disfrutar sin miedo ni presión.

