El RCD Mallorca ha dado un paso decisivo al nombrar a Luis García como su nuevo entrenador. Este asturiano, que ya dejó huella como jugador en el club, ahora acepta el reto de guiar a los bermellones hacia una nueva era. Su visión es clara: quiere un equipo valiente, que no tenga miedo de tomar las riendas del partido y que se convierta en un verdadero protagonista en el campo.
Un regreso esperado y lleno de retos
Nacido en Oviedo en 1981, Luis García Fernández es la elección de la dirección deportiva tras la salida de Martín Demichelis. Con una carrera rica y variada que abarca desde sus inicios en las categorías inferiores del Real Madrid hasta clubes icónicos como Murcia, Espanyol y Zaragoza, ha demostrado ser uno de los delanteros más destacados del fútbol español durante los años 2000.
Aquel año mágico en 2004/05 vistiendo la camiseta bermellona, donde anotó 11 goles y llamó la atención del Espanyol, marcó un hito en su trayectoria. Allí conquistó la Copa del Rey y fue parte del equipo que llegó a la final de la UEFA. Además, defendió los colores de España en siete ocasiones.
Ya retirado desde 2019, su carrera como entrenador comenzó con fuerza dirigiendo equipos juveniles antes de saltar al primer nivel con Las Palmas. Aunque su experiencia no es vasta, quienes lo conocen destacan su compromiso por formar equipos con identidad propia y que sepan manejar cada situación del juego.
“Quiero que seamos protagonistas”, afirmaba durante su etapa canaria. La clave está en entender cuándo atacar o defender según lo requiera el momento. Ahora llega a Son Moix con esas ideas frescas y un espíritu renovado para llevar al Mallorca a nuevos horizontes. Habrá que ver si su filosofía logra consolidarse entre los grandes del fútbol español.

