La historia que hoy traemos es un reflejo de la tensión que a veces se vive en el mundo del deporte. En una tarde cualquiera, el periodista Paco Muñoz, de Onda Cero, se encontró en medio de un altercado nada esperado. Todo ocurrió mientras disfrutaba de un rato ameno con un amigo, en una pista de pádel donde casualmente estaba jugando Martín Demichelis, el actual técnico del RCD Mallorca.
Un encuentro desafortunado
Paco relata que decidió esperar a que terminara la partida del entrenador argentino para acercarse y hacerle unas preguntas sobre su futuro en el fútbol. Sin embargo, lo que comenzó como una simple conversación se tornó en un episodio violento. Al acercarse a Demichelis para preguntarle sobre su posible marcha al Leipzig, fue interrumpido por un amigo del entrenador, quien, sin mediar palabra, le empujó y zarandeó mientras le exigía que se marchara.
“Fue increíble”, comenta Muñoz visiblemente molesto. “No solo me rompió la camiseta y me dejó arañazos en el cuello, sino que también me intentó quitar el móvil”. Afortunadamente, logró recuperarlo antes de abandonar las instalaciones. Pero lo más preocupante no fue solo la agresión física; fue la actitud pasiva del propio Demichelis. “Me parece lamentable”, dice Paco. “Si él estaba allí como testigo y no intervino para detenerlo… eso dice mucho”.
Sin ningún tipo de disculpa por parte del club o del propio técnico argentino, Paco siente que esta situación refleja una falta de respeto hacia su trabajo y hacia los periodistas en general. “Es inaceptable que esto ocurra en un espacio público donde cualquier persona puede acceder”. ¿Qué nos está diciendo esto sobre la cultura deportiva? La imagen del Mallorca ya ha quedado bastante tocada con este episodio y es hora de tomar cartas en el asunto.

