Isabel Guarch, una de las figuras más emblemáticas de la joyería en Mallorca, ha decidido rendir un homenaje a su tierra y a sus raíces con su nueva colección llamada ‘Salina’. Esta propuesta no solo brilla por su estética, sino que también está impregnada de significado. La colección toma como base uno de los símbolos más representativos de la tradición isleña: el cordón mallorquín. Este arte ancestral es mucho más que un simple diseño; es un vínculo entre generaciones, lleno de historias marineras que han navegado por el tiempo.
Un viaje por el Mediterráneo
Con ‘Salina’, Isabel nos transporta a la esencia misma del Mediterráneo. Cada joya es un canto a la conexión y al arraigo, elaborada con formas orgánicas y una paleta de colores que rememora las aguas cristalinas y los atardeceres brillantes de Mallorca. Imagina anillos entorcillados en oro amarillo de 18 quilates que reflejan el vaivén del mar, o collares adornados con aguamarinas que evocan el suave celeste del cielo balear. ¡Es todo un festín visual!
No podemos pasar por alto cómo cada pieza se convierte en un recuerdo tangible del paisaje insular, donde el azul profundo invita a sumergirse en la calma del océano. Y esa madreperla… ¡Qué belleza! Brilla como la espuma al romperse contra las rocas, recordándonos lo especial que es nuestro entorno.
Isabel Guarch no es solo una diseñadora; pertenece a una familia cuya historia está entrelazada con la alta joyería desde 1957. Su legado sigue vivo gracias a su dedicación y pasión por crear piezas únicas que cuentan historias. Desde personalidades influyentes hasta aquellos que valoran lo auténtico, sus diseños han encontrado eco en todos nosotros.
A medida que avanza hacia adelante, Isabel continúa innovando y fusionando tradición con modernidad. Cada colección cápsula refleja su amor por la cultura balear y su compromiso con un proceso creativo meticuloso, apoyando así tanto a los artesanos locales como al medioambiente.

