Rafael March, con el mar de fondo y la brisa en su rostro, se encuentra en las instalaciones del Real Club Náutico de Palma. En este rincón privilegiado de la isla, ha comenzado una nueva etapa que promete ser emocionante. Desde que asumió la presidencia en octubre de 2023, su objetivo ha sido claro: devolver al club su lugar como epicentro de la vida deportiva y social no solo en Mallorca, sino a nivel nacional. Con la edición número 44 de la Copa del Rey Mapfre a la vuelta de la esquina —del 1 al 8 de agosto—, los nervios y el orgullo están a flor de piel.
Una Copa llena de esperanzas
Este año, la Copa del Rey Mapfre llega con un aire renovado. “Es como una copa del alivio”, bromea Rafael tras meses intensos llenos de incertidumbre. Ahora puede mirar al futuro con optimismo: “Tenemos Copa del Rey para veinte años más, al menos hasta la edición número 64”. Y eso es algo que hace sonreír a todos los que sienten este club como suyo.
Pero hay más. La ampliación de la concesión está ya en marcha y esto trae consigo nuevos proyectos. “Estamos trabajando duro en un proyecto constructivo para ampliar nuestras instalaciones y mejorar el aparcamiento”, explica March con convicción. Se trata de asegurar el futuro del club sin comprometer sus ideales ni su esencia.
¿Y qué pasa con ese evento tan esperado? La Copa del Rey Mapfre no es solo una regata; es el alma misma del Mediterráneo, un punto de encuentro donde cada ola trae consigo recuerdos y emociones compartidas. “Con un retorno estimado de unos 20 millones de euros, está claro que este evento tiene un valor incalculable para nuestra comunidad”, añade Rafael entusiasmado.
A medida que avanzamos hacia esta celebración deportiva única, también se plantea acercar más aún la vela a la ciudad. “Queremos que todos puedan sentirlo como parte integral de Palma”, dice él convencido mientras planifican transmisiones en vivo para que nadie se pierda ni un instante.
Por último, March reflexiona sobre su tiempo al frente del club: “He visto cómo se une la gente por algo tan especial; aquí hay cariño por todas partes”. Y aunque reconoce los desafíos enfrentados, también celebra cada pequeño logro alcanzado junto a su equipo.

