En un tenso cruce de palabras, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha arremetido contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusándolo de jugar con cifras. Según Rodríguez, las cifras sobre la ayuda humanitaria que llega a la isla han sido manipuladas intencionadamente por parte del gobierno norteamericano. «El secretario confunde constantemente los números y la respuesta cubana sobre los montos prometidos desde noviembre de 2025», ha expresado en sus redes sociales.
Un juego peligroso con las cifras
Rodríguez ha dejado claro que Cuba no rechaza ni obstaculiza la ayuda que llega sin condiciones, aunque parezca absurda. Se refiere al primer envío anunciado por Estados Unidos, valorado en tres millones de dólares, que tardó seis meses en materializarse. Y así se pregunta: «¿Cuánto tardarán en concretar los 100 millones prometidos?» Esto es sólo una pequeña parte del daño causado por el bloqueo energético estadounidense, que representa más de cinco mil millones al año.
A su juicio, tanto Rubio como su departamento demuestran poco interés en hacer realidad esa ayuda cuando más se necesita. La verdad es que tanta mentira y demora solo revelan el carácter propagandístico detrás de esos anuncios. Más bien sería humanitario levantar ese cerco ilegal.

