En un fin de semana cargado de emoción y sorpresas, Álvaro Muñiz se alzó con una victoria que llevaba tiempo esperando en el Rally de Ourense. La alegría era palpable entre los aficionados, que vieron cómo este querido piloto coruñés, sobrino del legendario Luis Moya, lograba por fin hacerse un hueco en la cima del Supercampeonato de España. A sus 44 años, Muñiz ha demostrado que nunca es tarde para cumplir sueños.
Un triunfo esperado
El rally no fue solo una prueba más; fue una celebración. Todos los presentes aplaudían a rabiar, compartiendo ese momento único con él. Tras tantas adversidades a lo largo de su carrera, finalmente pudo saborear las mieles del éxito. Desde el primer tramo, quedó claro que nadie podía hacer sombra al bravo piloto gallego. Dominó la qualy y demostró su superioridad en cada curva.
Pero no todo fue fácil. Mientras Muñiz celebraba su triunfo con dedicatoria especial para su madre, quien siempre lo apoyó en sus anhelos automovilísticos desde pequeño, otros competidores como Cohete Suárez luchaban por mantener su liderazgo en la clasificación general. Su segundo puesto le permitió aumentar su ventaja en el campeonato a pesar de no estar en el podio más alto esta vez.
Por otro lado, Hyundai también volvió a brillar con Pepe López subiendo al tercer escalón del podio después de una actuación espectacular. Este madrileño ha vuelto con fuerza al volante del i20N Rally2 y mostró que está listo para pelear entre los grandes nuevamente.
Aunque Lancia hizo acto de presencia después de tres décadas con Diego Ruiloba al volante del Ypsilon Rally2 HF Integrale, acabaron cuartos tras superar algunos contratiempos durante la carrera. Al final del día, la pasión por los rallies y la emoción compartida hicieron que todos celebraran un evento que se recordará por mucho tiempo.

