Pablo Alborán, el malagueño de voz inconfundible, está a punto de regresar a Sevilla, y no cualquier día. El 12 de junio, se subirá al escenario de Icónica Santalucía Sevilla Fest con su nuevo disco KM0, un trabajo que ha nacido entre la emoción y la necesidad de volver a lo esencial. Para él, cantar en esta ciudad es más que un simple concierto; es como regresar a casa, donde siempre ha sentido el cariño del público. No olvida aquellos días en la sala Caramelo, donde tuvo su primera experiencia en la ciudad, con cientos de personas esperándolo fuera.
La esencia andaluza en cada nota
Cuando habla de Sevilla, sus ojos brillan. La Plaza de España le llama especialmente; nunca ha estado allí y ya siente los nervios burbujear en su interior. “Voy con muchas ganas de liarla”, dice entusiasmado, porque sabe que tiene todos los ingredientes para hacer de esa noche algo especial. ¿Sorpresas? Sí, las habrá. Pablo confiesa que le encantaría contar con algún artista invitado para darle aún más magia al evento.
No podemos dejar pasar cómo el amor atraviesa sus letras y conciertos. Ha llegado a escuchar propuestas matrimoniales mientras canta; un momento curioso e inesperado que lo deja atónito. “El amor es el motor del mundo”, dice convencido, resaltando la importancia de seguir creando canciones que resuenen con nuestro lado humano en tiempos tan difíciles.
Pablo nos recuerda que cuando llega a Andalucía hay algo especial que despierta dentro de él: “Se me nota mucho”, afirma entre risas. Es una conexión profunda con sus raíces, una fusión entre su infancia y las melodías flamencas que llevan su ADN. Así es como ve su música: un viaje emocional donde cada canción puede significar mil cosas diferentes para quienes las escuchan.
A pesar de los altibajos personales, Pablo no se detiene; su nuevo álbum KM0 refleja honestidad brutal y homenajea a quienes han estado a su lado durante momentos complicados. Sin duda alguna, este disco es una celebración tanto de su vida como del apoyo incondicional de sus fans.

