La historia de Danilo Santos de Oliveira, un chico nacido en Salvador el 29 de abril del 2001, es como un cuento que se va escribiendo día a día. Este mediocampista del Botafogo no solo ha sorprendido con su presencia en la selección brasileña, sino que también ha dejado huella con sus dos goles en apenas cuatro partidos internacionales. A Carlo Ancelotti le está costando decidir quién será parte del once titular, pero no podemos negar que este chaval está haciendo todo lo posible por ganarse su lugar.
Un camino lleno de sorpresas
Con solo 16 años, Danilo tuvo que reinventarse cuando el Bahía decidió descartarlo como delantero. “Me dijeron que tenía que dejar de regatear y aprender a jugar más rápido”, recordaba él mientras reflexionaba sobre su carrera. Y vaya si lo logró; Vanderlei Luxemburgo le dio la oportunidad de brillar en Palmeiras, donde rápidamente se hizo notar. “Es un jugador joven con mucho potencial”, decía Luxemburgo al referirse a él.
A pesar de haber enfrentado una dura lesión en 2024, su regreso al fútbol fue triunfal. Regresó a Brasil como uno de los fichajes más caros en la historia del Botafogo y lo hizo por pedido expreso de Davide Ancelotti. “Todo el mundo dice que mi convocatoria con Brasil se debe en parte a él”, comenta Danilo con una sonrisa.
Ahora suma 11 goles y siete asistencias en 41 partidos con su club y se siente preparado para afrontar cualquier reto: “Puedo jugar como 5, 8 e incluso 10”. Sin duda alguna, estamos ante un talento emergente cuyo futuro promete ser brillante y cuya historia apenas comienza.

