El Gran Premio de Mónaco se presenta como un reto crucial, y Ferrari tiene buenas noticias en medio de la tensión. A pocas horas del inicio de la carrera, el equipo italiano da la bienvenida de nuevo a su jefe, Fred Vasseur. Tras una jornada complicada en la que fue hospitalizado, el francés regresa al ‘paddock’ justo a tiempo para liderar a sus pilotos, Lewis Hamilton y Charles Leclerc, que arrancan en las posiciones 3 y 4.
Un regreso esperado
La ausencia de Vasseur durante las actividades del sábado dejó a muchos preocupados. Su hospitalización fue inesperada, pero afortunadamente no pasó mucho tiempo antes de que se confirmara su regreso. Mientras él estaba fuera, Jerome D’Ambrosio tomó las riendas en el equipo y, aunque hizo un buen trabajo, nadie duda de que Vasseur es quien realmente sabe cómo llevar el barco a buen puerto.
Aunque los coches saldrán desde una posición estratégica, enfrentarse a Antonelli y Verstappen no será tarea fácil. Con Hamilton mostrando un gran rendimiento últimamente y Leclerc teniendo esa conexión especial con su tierra natal, hay esperanzas entre los aficionados. Sin embargo, también hay realismo; los errores cometidos por Leclerc durante la clasificación hicieron mella. “No podemos decir que estemos felices”, admitió D’Ambrosio tras la sesión clasificatoria.
A pesar de todo esto, la emoción está en el aire. La carrera promete ser intensa y Ferrari está listo para maximizar cada oportunidad que se presente. Como bien dice D’Ambrosio: “Vamos a jugar nuestras cartas y después veremos qué nos traen al final”. Así que aquí estamos, cruzando los dedos por un resultado positivo mientras luchamos contra el reloj y nuestros rivales.

