La noche del GP de St. Louis fue especial para Álex Palou, quien se encontró en el podio de la clasificación con una sonrisa que decía más que mil palabras. «Ostias!«, exclamó al enterarse de que había superado a Malukas por más de una milla por hora. El catalán llegó a la rueda de prensa sin haber terminado de asimilar su hazaña, pero con la certeza de que había dado un golpe sobre la mesa.
Una pole inesperada y significativa
Palou no solo logró su cuarta pole consecutiva, algo impresionante teniendo en cuenta la diversidad de pistas en las que ha competido, sino que lo hizo en uno de los circuitos donde históricamente había tenido más dificultades. «No confiaba en ello», admitió con humildad. Al salir último, aprovechó el feedback de sus compañeros y las mejores condiciones del circuito, lo cual le permitió alcanzar un promedio sobresaliente: ¡1,109 millas por hora más rápido que el segundo! Para él, esta pole es mucho más que otro número; representa confianza renovada y una respuesta clara a quienes dudaban.
«Esta pole significa más de lo que la gente cree«, aseguró Palou. Y es cierto: cada vez que pisa la pista, deja claro cuánto ha trabajado para estar aquí. La escudería Ganassi también ha hecho sus deberes después del mal año pasado; han probado nuevas configuraciones y parece que todo ese esfuerzo empieza a dar frutos.
Aunque hay quienes dicen que el poleman no suele ganar aquí, Palou está decidido a cambiar esa narrativa. «He oído que hace más de 20 años que el poleman no gana aquí», reflexionó. Pero lo cierto es que tener esa ventaja inicial puede ser crucial, aunque la verdadera batalla comienza cuando se apagan las luces.
No obstante, no todo acaba aquí para Álex. Reconoció también las palabras de su jefe Chip Ganassi sobre cómo aún queda mucho por ver del talento del piloto español. Con este nuevo éxito bajo el brazo, ¿quién sabe qué sorpresas nos tiene preparadas?

