La Unidad Montada de la Policía Local de Palma ha vivido una semana que nadie querría recordar. La triste noticia del fallecimiento de Boss y Devoto, dos caballos que han sido más que compañeros, auténticos héroes en las calles y parques de nuestra querida capital balear, ha dejado un vacío inmenso. Ambos, con 25 años a sus espaldas, se han ido en cuestión de horas, llevándose consigo historias que resonarán en el corazón de muchos.
Recuerdos imborrables
Boss, conocido originalmente como Kassai, partió el martes después de disfrutar un retiro digno tras una vida dedicada al servicio. Desde su jubilación en 2014, fue acogido por un amante de los animales que le brindó cuidados hasta el final. Pero su legado no se detuvo ahí; se convirtió en un maestro para nuevos jinetes ansiosos por aprender sobre equitación. Su muerte llegó por causas naturales vinculadas a su avanzada edad, dejando a todos aquellos que lo conocieron sumidos en la tristeza.
Por otro lado, Devoto nos dejó el miércoles tras una decisión desgarradora tomada por sus cuidadores. Este caballo emblemático también nació en 2001 y sirvió sin descanso durante 21 años. Su valentía le valió un reconocimiento especial durante la Diada del año pasado. Sin embargo, recientes problemas de salud llevaron a los veterinarios a detectar un tumor irreversible que deterioró rápidamente su bienestar. En un acto humanitario para evitarle más sufrimiento, se optó por el sacrificio; una decisión difícil pero necesaria para preservar su dignidad.
La unidad policial no ha tardado en expresar su profundo dolor ante estas pérdidas irreparables y ha subrayado el vínculo tan especial que se forma entre los agentes y estos nobles animales durante tantos años juntos. Porque detrás del uniforme hay emociones profundas y recuerdos compartidos que nunca desaparecerán.

