Burgos 1 – 0 Andorra. El Plantío se llenó de emoción y después de lágrimas, un viaje que muchos en la grada no olvidarán pronto. Con 72 puntos, los chicos de Ramis vieron cómo se les escapaba el sueño de los playoffs, marcando un hito negativo: nunca antes un equipo había alcanzado tal puntuación y se había quedado fuera.
Una victoria que sabe a poco
Ayer, el Burgos hizo lo que tenía que hacer, derrotar al Andorra con un gol de Iván Morante, pero todo quedó empañado cuando los resultados en otros campos dejaron al equipo blanquinegro sin opciones. La tristeza reinaba sobre el césped mientras los jugadores lloraban tras el pitido final. Habían luchado hasta el último suspiro.
El partido comenzó con un Andorra decidido, dominando la posesión y poniendo en aprietos a Ander Cantero con disparos peligrosos. Pero poco a poco, nuestro Burgos empezó a despertar. David González mostró su garra por banda y Curro Sánchez comenzó a brillar entre líneas. Fue justo antes del descanso cuando llegó ese momento mágico: el saque raso de González encontró a Morante, quien empujó el balón al fondo de la red. ¡Qué estallido en El Plantío!
Sin embargo, no fue suficiente para asegurar esa tan ansiada promoción. A pesar de intentarlo una vez más tras el descanso, con Atienza buscando ampliar la ventaja desde lejos y Curro cerca del segundo tanto, las esperanzas fueron disipándose ante una defensa ordenada del Andorra. Los minutos finales fueron puro nervio; todos echábamos un vistazo constante a otras ciudades mientras celebrábamos nuestra victoria momentánea.
Pese al esfuerzo titánico del equipo y del apoyo incondicional de la afición, la realidad es cruel: ganamos pero nos quedamos fuera. Así acaba una temporada que pudo haber sido histórica para nosotros.

