El Dino Golf, un emblemático lugar en Playa de Palma, se enfrenta a una encrucijada. La empresa que lo gestiona, Amrum Beach Club S.L., ha hecho un llamado claro: quieren terminar la temporada antes de que comiencen las obras del nuevo parque verde que planea el Ajuntament de Palma. Y es que, tras más de veinte años ofreciendo diversión familiar sin ningún tipo de queja vecinal, ahora se ven en la necesidad de defender su trabajo y el sustento de sus empleados.
La portavoz del equipo de gobierno, Mercedes Celeste, anunció este miércoles que ya se había aprobado el fin de la concesión para empezar los trabajos. Pero desde Amrum, advierten que tienen el respaldo legal para continuar operando hasta octubre, gracias a la renovación del canon por parte del Ayuntamiento y a las licencias pertinentes. «Hemos actuado siempre como cualquier operador responsable», afirman en un comunicado. Han realizado inversiones importantes y contratado personal para arrancar con normalidad esta temporada.
Un legado familiar en peligro
Sin embargo, la noticia del cierre inminente pone en jaque no solo los planes de negocio, sino también a los trabajadores y proveedores que han cumplido con sus compromisos. «Este anuncio genera perjuicios económicos reales», destacan desde Amrum. Con más de dos décadas formando parte del paisaje local y promoviendo un ambiente familiar, sienten que su esfuerzo ha sido ignorado.
A pesar del panorama complicado, Amrum Beach Club muestra su disposición al diálogo. «Entendemos la importancia pública del nuevo espacio verde», añaden, reafirmando su compromiso con la comunidad y esperando llegar a un acuerdo justo con Cort. En este proceso administrativo tan delicado, insisten en que cerrar anticipadamente generaría dificultades económicas concretas sin acelerar realmente el proyecto esperado.

