En un acto que marca el fin de una espera que se alargó más de seis años, el Ajuntament de Palma ha firmado este miércoles un nuevo convenio colectivo para la empresa municipal de transportes, la EMT. Este acuerdo no solo es un simple documento; es, como bien dijo el alcalde Jaime Martínez, «un paso decisivo para adaptar la EMT a la realidad actual y a los retos del futuro». La ceremonia reunió a figuras clave: desde el propio Martínez hasta representantes sindicales de USO, SATI, STEIB y UGT, junto a un miembro independiente del comité de trabajadores.
Un cambio necesario en tiempos modernos
Las condiciones laborales estaban desfasadas; eso lo sabía todo el mundo. La EMT ha cambiado mucho en los últimos años, y ya superamos los 65,5 millones de viajeros anuales. Hemos ampliado líneas, aumentado frecuencias y estamos dando pasos firmes hacia una flota totalmente eléctrica. El nuevo convenio refleja esta transformación con la incorporación progresiva de 68 autobuses eléctricos, lo que nos permitirá llegar a contar con 113 vehículos sin emisiones.
No se trata solo de números. Este marco laboral también incluye mejoras significativas: complementos retributivos que reconocen la especialización técnica y las condiciones laborales específicas en áreas como tráfico y circulación. Además, moderniza cómo contratamos y promovemos al personal, ayudando al relevo generacional y reconociendo nuevas funciones dentro del servicio.
Aprovechando estos cambios, hemos reforzado nuestra plantilla con 226 nuevos profesionales en los últimos tres años: conductores, personal técnico y administrativo son ahora parte fundamental del equipo. Al final del día, este acuerdo es fruto del diálogo y la responsabilidad mutua por poner siempre el interés general por encima de cualquier otra cosa.

