En el vibrante ambiente de Roland Garros, Aryna Sabalenka se ha visto envuelta en una controversia inesperada. La tenista bielorrusa, que acaba de brillar en la pista al vencer a la española Jessica Bouzas Maneiro, no ha podido evitar los murmullos sobre su elección de joyas: un impresionante collar y unos pendientes valorados en 130.000 euros.
Todo esto ocurre justo después de que ella misma haya alzado la voz pidiendo mejores premios para las jugadoras. Pero, ¿es realmente una hipocresía? En sus propias palabras, “no entiendo cómo se pueden confundir dos cosas tan distintas”. Para Sabalenka, el uso de esos lujosos diamantes no está relacionado con su lucha por un tenis más justo.
La defensa de Sabalenka: luchando por sus compañeras
Aryna explica que lo que busca es mucho más grande que su propio éxito: “Se trata de luchar por las jugadoras de menor ranking que realmente luchan por sobrevivir en este mundo”. Así es como ve su compromiso con el tenis femenino. Ella reconoce estar bien económicamente y argumenta que su lucha es también por quienes vienen detrás, aquellas que regresan tras lesiones o intentan hacerse un hueco en el top 10.
Pese a las críticas, Sabalenka sigue firme. Su voz resuena entre otras estrellas del deporte, un grupo selecto que exige un reparto más equitativo de los ingresos generados en torneos como Roland Garros. En este sentido, ellas han solicitado un aumento del 15% al 22%, lo cual podría traducirse en millones adicionales para todas las jugadoras.
Con más de 12 millones ganados solo el año pasado, Aryna ha establecido récords e incluso superado a grandes como Serena Williams. Pero ser número uno tiene sus retos; así lo entiende ella y así lo comparte con todos nosotros. Y aunque pueda parecer superficial hablar de joyas mientras se pide igualdad salarial, ella insiste: “No se trata de mí”.

