MADRID, 26 de mayo. La tensión vuelve a asomarse en el horizonte, y esta vez es la Guardia Revolucionaria de Irán quien toma la palabra. En un giro que nadie esperaba, han declarado estar listos para dar «una respuesta decisiva» a Estados Unidos, tras lo que consideran una clara «violación del alto el fuego» por parte de las fuerzas estadounidenses, que han llevado a cabo ataques en el sur del país persa en las últimas horas.
El comandante de la Fuerza Aeroespacial, Mayid Musavi, no se ha andado con rodeos y ha hecho un llamamiento directo a través de sus redes sociales: «el enemigo traicionero ha vuelto a romper lo pactado durante las negociaciones», asegurando que sus tropas están listas para actuar de inmediato. Es casi como si escucháramos el eco de palabras del difunto líder supremo, ayatulá Alí Jamenei, quien advirtió que negociar con enemigos solo conduce al desastre.
Tensiones crecientes y respuestas contundentes
La Guardia Revolucionaria también ha denunciado violaciones flagrantes por parte de Estados Unidos, acusándolos incluso de invadir su espacio aéreo. Y por si fuera poco, han derribado un dron estadounidense MQ-9 como prueba palpable de su determinación. El Ministerio de Exteriores iraní no se ha quedado atrás; han criticado duramente las acciones ilegales desde que se estableció la tregua el 8 de abril y han resaltado los recientes actos de piratería marítima contra buques comerciales iraníes.
Parece que desde Washington no están dispuestos a quedarse callados tampoco. El portavoz del Mando Central (CENTCOM), capitán Tim Hawkins, ha defendido los ataques estadounidenses argumentando que fueron necesarios para proteger a sus tropas frente a amenazas inminentes provenientes del lado iraní. Un tira y afloja diplomático que promete mantenernos en vilo mientras ambos lados intercambian acusaciones y muestran músculo militar.

