El pasado 25 de mayo, nos encontramos con una situación que indigna y preocupa a muchos. La Armada israelí ha abandonado varios barcos de la última flotilla destinada a Gaza en medio del Mediterráneo. Estos barcos, llenos de esperanza y cargados de ayuda humanitaria, se quedaron sin rumbo después del asalto por parte de las autoridades israelíes. Todo esto ocurre mientras los activistas, con un gran corazón, intentaban romper el bloqueo que pesa sobre la Franja de Gaza.
Barcos a la deriva y riesgos para todos
Estos veleros de la Global Sumud Flotilla, ahora perdidos y descontrolados, representan un peligro real para otros navegantes en esas aguas. Según informa la Radio del Ejército israelí, aunque han señalado su ubicación en las cartas náuticas para evitar accidentes, las tormentas han hecho lo suyo y estos barcos están a la deriva, sin ancla ni control alguno.
Es curioso cómo antes se había remolcado estas embarcaciones hasta puertos seguros en Israel, pero esta vez parece que no hay ganas de hacer lo mismo. Un portavoz militar comentó a ‘The Times of Israel’ que “no hay ninguna obligación legal” para remolcarlos. ¡Qué fácil es desentenderse! Afirmaron que las difíciles condiciones climáticas hicieron imposible llevarlos a tierra firme.
Mientras tanto, nosotros nos preguntamos: ¿qué pasará con esos barcos? ¿Son simplemente un inconveniente más en el mar? Nos duele pensar que esa ayuda humana esté flotando ahí sin rumbo y expuesta al peligro. En este mundo tan complicado, acciones como estas dejan una huella profunda y un eco de impotencia entre quienes deseamos un cambio real.

