En un escenario donde el termómetro no da tregua, con temperaturas que podrían alcanzar los 47 grados Celsius, miles de fieles musulmanes han comenzado hoy su viaje hacia La Meca para participar en el ‘haj’. Esta peregrinación anual, que es un pilar fundamental de la fe islámica, se desarrolla este año bajo un manto de tensión regional, tras los recientes ataques que han sacudido Irán.
El Centro Nacional de Meteorología de Arabia Saudí no se anda con rodeos al advertir sobre la ola de calor. Y claro, ante tal panorama, el Ministerio de Salud saudí ha hecho un llamado a los peregrinos: “¡Cuídense! Utilicen sombrillas, beban mucha agua y escuchen a su cuerpo”, alertando sobre síntomas como mareos o agotamiento. La salud es lo primero en este viaje tan significativo.
Seguridad en tiempos inciertos
Y mientras tanto, la seguridad está en el punto de mira. El Ministerio de Defensa ha decidido hacer gala de fuerza mostrando vídeos en redes sociales donde despliegan baterías antiaéreas alrededor de La Meca. Es una imagen impactante que nos recuerda que esta tradición sagrada también enfrenta riesgos actuales. Las fuerzas saudíes están realizando labores adicionales: misiones para detectar materiales peligrosos y asegurar que todo esté bajo control durante este evento religioso vital.
Así, entre oraciones y cuidados necesarios por el calor abrasador, los peregrinos inician una travesía llena de fervor y esperanza. Este ‘haj’, aunque marcado por desafíos climáticos y políticos, sigue siendo un momento único e inolvidable para todos aquellos que tienen la fortuna de realizarlo.

