MADRID, 24 de mayo. (EUROPA PRESS) – En una jornada marcada por la tensión, Naim Qasem, el secretario general de Hezbolá, ha dejado claro este domingo que su grupo no está dispuesto a tirar la toalla. En un discurso contundente, rechazó cualquier intento de desarme que, según él, podría abrir la puerta a un nuevo genocidio israelí en Líbano. «El monopolio sobre las armas es parte del plan actual de Israel y quienes se alineen con ellos tendrán que enfrentarse a nosotros como lo hacemos con el propio Israel», advirtió Qasem con firmeza.
Un reclamo por la soberanía
Además, lanzó un mensaje directo al Gobierno libanés: «No pedimos que se enfrenten al proyecto estadounidense-israelí, pero tampoco deberían facilitarlo». Para él, el verdadero objetivo de Israel es desarmar a Líbano y apoderarse poco a poco del país. En medio de esta crítica candente, Qasem también recordó la importancia del Día de la Liberación, que se conmemora hoy en recuerdo de la retirada israelí tras 18 años de ocupación militar.
Aprovechando su intervención para criticar los acuerdos humillantes firmados entre Líbano e Israel, destacó cómo estos convenios perjudicaron al pueblo libanés y cómo su anulación fue crucial para lograr la liberación. Además, no escatimó en señalar las concesiones del Gobierno libanés hasta llegar a criminalizar la resistencia: «El Estado nos pide ayuda para desarmarnos y así permitir que Israel entre y mate», dijo sin tapujos. Un mensaje potente que deja claro cuán crítica es la situación en la región.

