En un giro inesperado de los acontecimientos, las autoridades sirias han hecho público el arresto de Muhamad Muhsin Niyouf, un general que alguna vez ocupó un lugar privilegiado bajo el régimen del expresidente Bashar al Assad. La detención tuvo lugar el pasado viernes en la provincia de Hama, en el corazón del país, y fue parte de una operación meticulosamente planificada por el Mando de Seguridad Interna desde Damasco.
El regreso a la justicia
La agencia oficial SANA ha sido la encargada de dar la noticia, señalando que este general había desempeñado diversos roles dentro del ejército leal a Al Assad y que llevaba tiempo siendo buscado tras la caída del gobierno anterior a principios de 2025. Es como si una sombra del pasado finalmente estuviera rindiendo cuentas.
Esta acción se inscribe dentro de la nueva estrategia impulsada por Ahmed al Shara, actual presidente y exlíder yihadista, quien tomó las riendas del país tras derrocar a Al Assad en un asombroso movimiento que dejó al exmandatario exiliado en Rusia. En este contexto, resulta evidente que las nuevas autoridades no están dispuestas a dejar impunes los crímenes del pasado. Así, queda claro: nadie está por encima de la justicia.

