Este viernes por la mañana, a eso de las 11:45 horas, una escena poco habitual sorprendió a quienes transitaban por la rotonda del Camí Salard. Allí, una barredora de Emaya, un modelo ya veterano que ha visto mejores días y que la compañía estaba intentando reemplazar, se prendió fuego mientras su conductor realizaba su trabajo habitual.
Las llamas comenzaron a devorar la parte delantera de la máquina, generando un revuelo considerable en un punto tan concurrido donde el tráfico suele ser denso. Afortunadamente, el conductor logró salir sin ningún daño y no hubo heridos que lamentar. Pero sí quedó una congestión notable en el tráfico, justo en uno de los accesos más importantes hacia la vía de cintura.
Un incidente que pone sobre la mesa la necesidad de renovación
La rápida intervención de los Bombers de Palma evitó que el fuego causara mayores estragos. Sin embargo, este episodio nos hace reflexionar sobre el estado del parque móvil municipal. Emaya lleva años intentando deshacerse de estas viejas barredoras que contaminan y son ruidosas, pero todavía hay algunas circulando. ¿No es hora ya de dar ese paso definitivo? La comunidad merece vehículos más seguros y eficientes.
No cabe duda de que este tipo de incidentes son un recordatorio fuerte y claro: necesitamos actuar con urgencia para evitar futuros contratiempos como este. Al final del día, lo importante es cuidar tanto nuestra ciudad como a quienes trabajan para mantenerla limpia.

