En un giro inesperado, la Guardia Civil ha descubierto un auténtico polvorín en una vivienda de Bunyola, todo gracias a una llamada por un episodio de violencia de género. Este aviso no solo puso en marcha la intervención policial, sino que destapó un oscuro negocio: hasta 27 kilos de hachís y más de 33.000 euros en efectivo escondidos en el interior del hogar.
La historia comenzó con una alerta sobre una presunta agresión, lo que llevó a los agentes locales a actuar rápido. El lugar estaba situado en Palmanyola, y allí se encontraron con una situación mucho más grave de lo esperado. Tras recibir el aviso, la Policía Local decidió compartir sus sospechas con la Guardia Civil, quienes desde su Área de Investigación del Pont d’Inca no tardaron en llegar para hacer una inspección exhaustiva.
Aparecen indicios claros de tráfico de drogas
El resultado fue sorprendente: paquetes preparados listos para ser distribuidos y un vehículo de alta gama valorado en más de 40.000 euros. Todo esto parecía indicar que había algo más que simples problemas familiares tras esas paredes. La colaboración entre las fuerzas locales y la Guardia Civil fue clave para llevar a cabo esta operación con éxito.
Aunque el detenido ya está bajo custodia y pasará ante la autoridad judicial este miércoles por la tarde, la investigación sigue abierta. ¿Qué otros secretos se esconden detrás? ¿Cuántas personas están involucradas? Solo el tiempo lo dirá mientras se intenta esclarecer toda esta oscura trama relacionada con el tráfico de drogas.

