En Palma, la historia de un repartidor indio de solo 23 años ha captado la atención de las autoridades. Este joven está siendo investigado por la Policía Local tras ser sorprendido al volante de lo que él decía era una bicicleta eléctrica, pero que en realidad se trataba de un ciclomotor. Y lo más grave: ¡sin tener carné de conducir!
Todo ocurrió el pasado 14 de abril, pasadas las diez y media de la noche. Mientras patrullaban por la calle Ramon Picó i Campamar, en el barrio es Fortí, varios agentes del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) vieron a un hombre subir una pendiente a toda velocidad, sin siquiera tocar los pedales. Algo no cuadraba.
Sospechas que se confirman
Decididos a esclarecer la situación, los policías le dieron el alto y desde el primer momento comenzaron a sospechar que aquello no era una simple bicicleta. Cuando le preguntaron si tenía permiso para conducir, el chico admitió que no poseía ningún tipo de licencia. Y así fue como empezaron a investigar su historial con la base de datos de la DGT.
Al final, tras encargar un informe pericial a la División de Seguridad Vial (DSV), quedó claro que el vehículo en cuestión era técnicamente un ciclomotor y requería obligatoriamente un permiso del cual carecía por completo. Por este motivo, ahora enfrenta un presunto delito contra la seguridad vial y su ciclomotor fue retirado al depósito municipal.
Este caso se suma a otros incidentes similares que han ido ocurriendo últimamente en la ciudad, dejando claro que las infracciones relacionadas con estos vehículos son más comunes de lo que nos gustaría pensar.

