En el vasto mundo de TikTok, donde los vídeos breves y entretenidos reinan, ha surgido una figura intrigante: Chloe, una joven que parece viajar por diferentes épocas históricas. Con su estilo desenfadado y sus relatos vibrantes, ha conquistado a casi 90.000 seguidores en poco tiempo. Pero aquí viene lo inesperado: Chloe no es quien dice ser; en realidad, es una inteligencia artificial creada por un británico llamado Jonathan Laramy.
La magia de contar historias
Esta peculiar influencer se presenta como «una chica de Los Ángeles perdida en la historia». En sus vídeos, nos lleva desde la Antigua Grecia hasta el Londres de los años 60, pasando por momentos tan cruciales como la Primera Guerra Mundial. Y aunque su forma de narrar sea cautivadora y llena de detalles fascinantes, hay quienes advierten sobre los riesgos de confiar ciegamente en esta máquina contadora de historias.
Jonathan tiene claro que su intención es hacer la historia más accesible y entretenida para todos. En una entrevista con Fox News, compartió: «La historia puede ser aburrida si no se presenta bien; necesita un toque fresco y algo de personalidad». Sin embargo, este enfoque también levanta preocupaciones sobre la veracidad del contenido que consumimos.
A pesar del éxito indiscutible de Chloe, expertos como Brendan Gillis, director de la Asociación Americana de Historia, alertan sobre las limitaciones del uso de IA en educación histórica. Aunque cualquier herramienta que motive a los jóvenes a aprender sobre el pasado es bienvenida, advierte que muchas veces estas tecnologías pueden recurrir a estereotipos o datos erróneos para llenar vacíos informativos.
Así que ya sabes: mientras disfrutas del viaje temporal que ofrece Chloe, mantente alerta y crítico ante lo que ves; porque al final del día, recordar nuestro pasado requiere mucho más que solo un buen espectáculo.

