Este sábado, el Ajuntament de Palma se ha visto obligado a salir al paso de unas declaraciones que han dejado a muchos con el corazón en un puño. Una residente de las infraviviendas de Joan Miró compartió su angustia con nuestro medio, afirmando que lo único que les ofrecen desde Serveis Socials es marcharse a la Península. «No tenemos donde ir. Aquí no hay viviendas asequibles, incluso teniendo trabajo», expresó con desesperación.
El Cort se defiende y asegura ofrecer alternativas
Desde el Cort han rechazado tajantemente estas afirmaciones, defendiendo que no es cierto que se les haya negado una solución. Según sus explicaciones, ante la orden de desahucio, se está brindando atención y se ha puesto sobre la mesa el servicio de acogida del consistorio, aunque, sorprendentemente, muchos lo han rechazado. Además, hacen hincapié en que los afectados pueden optar a ayudas municipales para cubrir alquileres. Pero la pregunta sigue flotando en el aire: ¿realmente están estas opciones al alcance de quienes más las necesitan?

