Este viernes, en una sala del juzgado de lo Penal de Palma, se escuchó el eco de una historia que no debería repetirse. Dos hombres, uno español y otro peruano, se enfrentaron a una condena de tres años tras intentar atracar a punta de cúter a un varón en las instalaciones de la vieja prisión balear. Todo por 60 euros, un botín irrisorio para el miedo que infundieron.
Un atraco con violencia que terminó en heridas
Los hechos ocurrieron la noche del 12 de septiembre de 2023. Eran las 22:40 horas cuando nuestra víctima fue abordada por estos dos individuos. Actuando como si fueran protagonistas de una película violenta, uno lo sujetó mientras el otro le colocaba un cúter en el cuello, exigiéndole su teléfono móvil con gritos desesperados: «¡dame el móvil!». A pesar del pánico que se respiraba, la víctima logró liberarse tras forcejear. Sin embargo, bajo esa presión abrumadora, acabó entregando los 60 euros que llevaba consigo.
El resultado no fue solo económico; también sufrió lesiones visibles: dermoabrasiones en las rodillas y raspaduras en el tórax y la tetilla derecha. Un recordatorio constante de lo vivido. Ahora, estos dos hombres deberán indemnizarlo con 600 euros y cumplir sus penas —aunque suspendidas— tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía. Eso sí, al menos uno mostró signos de arrepentimiento al aportar una pequeña cantidad antes del juicio.
Una historia más que nos recuerda cómo la desesperación puede llevar a algunos a actuar sin pensar. Esperemos que esta lección sirva para algo más que para llenar expedientes.

