En el corazón de Barcelona, el Spotify Camp Nou se prepara para uno de esos días que todos esperamos con ansias. El segundo duelo de la temporada 2025/26 entre el FC Barcelona y el Real Madrid no es solo un partido; es un auténtico evento que se vive con pasión desde las gradas, los salones y hasta los bares. Este domingo, a las 21:00 horas, la emoción se siente en cada rincón mientras las gradas rugen bajo un mosaico que reza ‘Força Barça’. No estamos hablando de una noche cualquiera. Hay mucho más en juego que tres puntos; está en juego el título de LALIGA EA SPORTS.
Detrás del telón: la complejidad de ELCLÁSICO
Pero esto no comienza cuando pita el árbitro. La verdad es que ELCLÁSICO empieza semanas antes, con un ejército de profesionales trabajando tras bambalinas para asegurar que todo fluya sin problemas. Isaac Rodríguez, quien lleva prácticamente toda su vida vinculado al club, nos cuenta que lo mejor de este trabajo es ver cómo todo encaja. “El despliegue es monumental”, dice él.
Juanjo Montaner, director del partido por parte de LALIGA, añade: “Nadie se da cuenta del trabajo previo. Solo en medios acreditados hay 549 personas, sin contar a mil operativos más”. Es una locura pensar en la magnitud de lo que sucede detrás del espectáculo.
Carlos Martínez ha dedicado su carrera a narrar estos partidos y nos comparte su perspectiva sobre lo que significa transmitir este evento a millones: “Es como acompañar al público en un viaje emocional”. Y sí, porque cada detalle importa. Desde los greenkeepers cuidando el césped hasta los directores coordinando equipos en tiempo real.
Poco antes del pitido inicial, Cristian García nos recuerda lo importante que es la seguridad: “Queremos que el público sienta que está respaldado y seguro aquí”. Todo está pensado para ofrecer una experiencia única y memorable.
Apenas ocho minutos antes de iniciar, Eric Serra asegura que cada momento cuenta y busca hacer crecer la marca Barça más allá del fútbol. Al final del día, lo esencial es vivir esta experiencia colectiva juntos.
Y así vemos cómo ELCLÁSICO son más de 90 minutos; son semanas e incluso meses preparándose para ofrecer algo verdaderamente especial a los aficionados. Con unos números alarmantes sobre pérdidas económicas debidas a piratería televisiva mencionados por José Ignacio Carrillo —entre 600 y 700 millones anuales— queda claro cuánto riesgo corremos si no cuidamos nuestro deporte.
Detrás de cada imagen vibrante hay gente apasionada luchando para asegurarse de que solo disfrutemos del mejor fútbol del mundo sin distracciones. En definitiva, somos parte activa de esta fiesta llamada ELCLÁSICO.

