La agresión sexual sufrida por una mujer de 69 años en el Hospital Can Misses ha causado un verdadero revuelo en la sociedad ibicenca. La presidenta del Govern, Marga Prohens, no ha dudado en alzar la voz y condenar este atroz suceso a través de sus redes sociales. «Condenamos rotundamente la agresión sexual ocurrida en el Hospital Can Misses. Todo nuestro apoyo y calor a la víctima y su familia», escribió, dejando claro que se están activando todos los recursos psicológicos necesarios para ayudarles.
Reacciones contundentes ante lo intolerable
Pero eso no es todo. La presidenta también quiso expresar su agradecimiento a los profesionales que actuaron rápidamente, destacando cómo se activó el protocolo de seguridad y se coordinó con las fuerzas del orden. Y mientras tanto, el presidente del Consell de Ibiza también hizo sentir su apoyo incondicional a la víctima: «Ponemos todos los servicios del Consell a su disposición». Su mensaje fue claro: este tipo de violencia no tiene cabida entre nosotros.
Carolina Escandell, consellera del Departamento de Bienestar Social, Familia e Igualdad, fue aún más allá al calificar como «intolerable» que alguien pueda aprovecharse de los momentos más vulnerables de una mujer en un hospital para cometer un acto tan violento. «Mi más rotunda condena. Todos los servicios de Dona del Consell están aquí para ayudar», finalizó con firmeza.
Y es que hay que reflexionar sobre esto: ¿qué clase de vigilancia hay en Can Misses? El clamor popular es evidente; muchos señalan que es vergonzoso lo sucedido. Los responsables deben tomar nota; condenar sin actuar no es suficiente. La gestión debe ser revisada con urgencia.

