Imagina la escena: es un día soleado, y de repente, un vehículo aparece circulando en dirección contraria por la autopista Ma-19. Esto es lo que ocurrió el pasado 25 de abril en Palma, cuando un hombre de 56 años, originario del norte de Europa y residente en la isla, se convirtió en el protagonista indeseado de una maniobra que dejó a muchos con el corazón en un puño.
El susodicho condujo su Renault Scenic desde las cercanías del aeropuerto Son Sant Joan hasta el Coll d’en Rabassa, desafiando toda lógica y poniendo en peligro no solo su vida, sino también la de otros conductores que tuvieron que realizar acrobacias sobre ruedas para evitar una tragedia. La Guardia Civil no tardó en hacerse eco del alarmante suceso: a las 14:10 horas recibieron múltiples llamadas de personas aterrorizadas alertando sobre este ‘kamikaze’ al volante.
Una locura al volante
Afortunadamente, estos avisos fueron fundamentales. Gracias a ellos, los agentes pudieron abrir una investigación rápida que culminó con la obtención de un video donde se puede ver claramente cómo este individuo arriesgaba vidas. Y es que la situación era aún más crítica debido al intenso tráfico habitual a esa hora; los coches se veían obligados a maniobrar como podían para esquivar lo impensable.
La Unidad de Investigación de Siniestros (UNIS) analizó cada fotograma del video y cruzó datos con las cámaras de vigilancia locales. Así lograron identificar al conductor imprudente y su matrícula. La ley es clara: este tipo de conducción temeraria podría llevarlo tras las rejas entre seis meses y dos años, además de perder su licencia por uno o seis años. Las diligencias ya están en manos de la autoridad judicial correspondiente.
No podemos dejar pasar por alto lo grave que son estas situaciones; está claro que necesitamos más conciencia al volante y menos actitudes irresponsables. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que conductores así pongan en riesgo nuestras vidas?

