El pasado mes de octubre, la vida de Sergio Palacios, un joven de solo 26 años, se apagó trágicamente tras ser embestido por un coche que circulaba a más de 150 km/h junto a Son Banya. Este martes, la Policía Nacional ha detenido al responsable del accidente, un individuo que además enfrenta cargos por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Un día para recordar y exigir justicia
Lo impactante es que este sospechoso había estado conduciendo a plena luz del día, justo delante de los familiares y amigos que se habían reunido para rendir homenaje a Sergio. «Acaba de pasar el asesino de mi primo», gritaba uno de los presentes con una mezcla de rabia y dolor. La impotencia era palpable; no podían creer cómo alguien con el carnet retirado podía moverse libremente, burlándose del sistema ante sus narices. Las cámaras estaban ahí y los testigos también.
Aquel día fatídico se convirtió en un símbolo para todos: un llamado a no dejar pasar injusticias como esta. A tan solo unas horas después del homenaje, varios agentes que patrullaban las inmediaciones notaron movimientos sospechosos cerca del poblado chabolista. Al acercarse, vieron al detenido realizando funciones de vigilancia en una caseta; al notar su presencia, huyó despavorido.
Pero ya era tarde. Dentro del lugar encontraron no solo a otros implicados manipulando droga sino también más de 100 gramos de cocaína y marihuana lista para la venta. Los policías incautaron incluso pastillas para la disfunción eréctil y varios billetes que sumaban alrededor de 1.500 euros.
Aquel conductor imprudente era precisamente el mismo al que buscaban por haber causado la muerte de Sergio mientras conducía sin permiso. Aunque había sido arrestado anteriormente por homicidio imprudente, salió en libertad tras pagar una fianza ridícula y le prohibieron conducir durante el proceso judicial. ¿Es esto justicia? La comunidad clama respuestas mientras seguimos recordando a Sergio.

