Ben Amics ha decidido dar un paso atrás y cancelar la celebrada revetla del Dia de l’Orgull en Palma. ¿La razón? La organización apunta a que el Ayuntamiento, o Cort, ha claudicado ante las presiones de la extrema derecha. Esto no es solo una cuestión de fiesta; es un reflejo claro de cómo los derechos y libertades pueden verse amenazados por ideologías retrógradas.
Una decisión dolorosa para muchos
Para muchos de nosotros, este evento representa más que simplemente una celebración. Es una oportunidad para mostrar apoyo a nuestra comunidad LGTBI+, para reivindicar nuestros derechos y para dejar claro que el amor siempre vencerá al odio. Pero ahora, esta oportunidad se esfuma, dejándonos con un vacío que duele.
Las palabras de Ben Amics resuenan con fuerza: «No podemos permitir que retrocedamos en lo que hemos conseguido a base de esfuerzo y lucha». Y es verdad, ¿quién quiere vivir en una sociedad donde el miedo y la opresión ganan terreno?
A medida que vemos cómo se desvanecen nuestras tradiciones y nuestras voces son acalladas, surge una pregunta inevitable: ¿qué más estamos dispuestos a perder antes de reaccionar? En lugar de construir puentes hacia la diversidad, algunos parecen empeñados en levantar muros.
El próximo 28 de junio deberíamos estar celebrando nuestros logros, pero hoy nos encontramos luchando por mantener nuestros derechos básicos. No permitamos que el miedo nos paralice; al contrario, dejemos que esta situación nos impulse a levantarnos con más fuerza. Porque juntos somos más fuertes.

