Este miércoles, la Audiencia Provincial de Palma ha dado un giro inesperado en un caso que deja sin aliento. Un hombre de 65 años, originario de Sudamérica, estaba citado a las 9:45 para enfrentarse a la justicia por una acusación espeluznante: agresión sexual a su sobrina menor durante los años 2014 y 2015. Pero ahí no estuvo, ni siquiera se tomó la molestia de avisar.
Una historia desgarradora
La Fiscalía pide seis años tras las rejas para este individuo. Y es que, según la acusación, el proceso oscuro comenzó hace casi una década, cuando esta niña tenía apenas 8 años. Aprovechándose de la confianza que sus padres depositaban en él al dejarla bajo su cuidado, el acusado la sometía a tocamientos inaceptables. Al menos doce ocasiones, nos dicen los informes, donde esa inocencia fue brutalmente robada.
Las secuelas que ha dejado son profundas: inseguridad, miedo y una autoestima por los suelos. No solo se enfrenta a una posible condena de prisión; también tendrá que lidiar con una responsabilidad civil exorbitante de 15.000 euros. La pregunta queda en el aire: ¿dónde está ahora este fugitivo? La comunidad espera respuestas.

