En un giro que muchos esperaban, el Tribunal Supremo de Israel ha decidido hacer sonar la campana y ordenar al Gobierno que actúe. Este domingo, el tribunal emitió un dictamen que exige a las autoridades poner en marcha sanciones contra los ultraortodoxos que se niegan a realizar el servicio militar. La razón detrás de esta decisión es clara: la inacción del Gobierno ante una situación que ya no puede seguir ignorándose.
Multas y subsidios en la mira
A lo largo de los últimos años, más de 79.000 órdenes de alistamiento han sido enviadas a hombres ultraortodoxos desde que en 2024 se determinó que debían cumplir con la misma obligación que cualquier otro israelí. Sin embargo, solo unos pocos –apenas 2.100– han hecho frente al deber y se han unido a las Fuerzas Armadas. Por otro lado, entre enero de 2025 y enero de 2026, tan solo 17 hombres fueron detenidos por evadir este compromiso.
El Supremo considera inaceptable la falta de acción por parte de la Policía, instando a iniciar procesos penales contra aquellos que sigan rechazando su responsabilidad militar. Además, las decisiones no se detienen ahí; el Consejo de la Tierra tendrá un plazo de 21 días para decidir sobre descuentos relacionados con la compra de terrenos para quienes evadan la ‘mili’. Y eso no es todo: otros ministerios también deberán aplicar cambios en sus políticas dentro del mismo plazo.
La respuesta política no se ha hecho esperar. El líder opositor Yair Lapid, satisfecho con esta resolución, ha señalado que es hora de decidir si el Gobierno está del lado de los sionistas o permite que algunos continúen burlándose del servicio militar.
No obstante, figuras como Yitzhak Goldknopf, líder ultraortodoxo, no tardaron en criticar esta sentencia. Para él, Israel sale perdiendo al volverse «menos judío», y demanda acciones inmediatas para proteger a los estudiantes de las yeshivas.
Nunca ha sido fácil encontrar un equilibrio entre las diferentes facciones en Israel; hoy queda claro que este tema no solo toca fibras sensibles sino que también marca el pulso social del país.

