MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) – La reciente tragedia que ha costado la vida a un militar francés de la misión de paz de las Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha dejado una profunda herida en la Unión Europea. En un comunicado cargado de emoción y solidaridad, se condenó el ataque ocurrido el sábado, señalando a las milicias de Hezbolá como los presuntos autores del mismo. Aunque el partido chií libanés ha negado cualquier implicación, el eco del lamento resuena fuerte en Europa.
«La Unión Europea condena rotundamente este ataque que ha cobrado la vida de uno de nuestros cascos azules», se leía en el mensaje. La UE no escatima en mostrar su apoyo a Francia y a las Naciones Unidas, ofreciendo sus más sentidas condolencias a los seres queridos del fallecido y deseando una rápida recuperación a los tres militares franceses heridos durante este trágico incidente.
Demandas urgentes por justicia
Además, es imperativo que el Gobierno libanés lleve a cabo «una investigación rápida, exhaustiva e independiente» para asegurar que aquellos responsables enfrenten las consecuencias de sus actos. A medida que avanza esta situación tensa, la UE hace un llamado urgente para que todas las partes involucradas respeten el alto el fuego acordado. Y ahí está Hezbolá nuevamente: se les insta a desarmarse y cesar inmediatamente cualquier tipo de ataque.
El tema será prioritario en la reunión entre Macron y Nawaf Salam prevista para la próxima semana. El primer ministro libanés tiene ante sí una tarea monumental: lograr concretar el desarme de Hezbolá mientras lidia con sus propias exigencias sobre seguridad ante Israel. Este conflicto no parece tener fin fácil; como dice Hezbolá, no tienen intención alguna de desarmarse sin garantías claras.

