La mañana del domingo en Felanitx se tiñó de emoción y recuerdos con la presencia del gran Miguel Indurain. El legendario ciclista no solo es un ícono del deporte español, sino que también fue el protagonista de un emotivo homenaje al igualmente notable Guillem Timoner, una figura que ha dejado huella en la historia del ciclismo. La ceremonia tuvo lugar durante la carrera ciclista 3 Dies de Mallorca, organizada por el Club Ciclista Blahi de Campos.
Con los familiares de Timoner presentes, incluyendo a su biznieto, quien cortó la cinta inaugural, la atmósfera estaba cargada de nostalgia y admiración. No era para menos: este evento no solo celebraba la competición, sino también la vida y logros de un hombre que fue seis veces campeón del Mundo. Y ahí estaba Miguel Indurain, quien, a sus 61 años y tras tres décadas retirado del profesionalismo, seguía siendo el imán para los aficionados y ciclistas que querían inmortalizar el momento con una foto.
Recuerdos y homenajes en las carreteras de Felanitx
El bullicio antes de comenzar era palpable; todos querían una instantánea con el mejor ciclista español entre 1984 y 1996. Ganador de cinco Tours de Francia consecutivos y dos Giros de Italia, Indurain sigue pedaleando con pasión. Este fin de semana compartió ruta junto a su hijo, Miguel Indurain Jr., quien ha hecho de Mallorca su hogar durante los últimos ocho años.
El III Memorial Guillem Timoner no solo fue un tributo al pasado; también fue un recordatorio para todos sobre lo importante que es reconocer las leyendas que nos han inspirado. La alcaldesa Catalina Soler, acompañada por miembros del club organizador, entregó un ramo a Margalida Timoner mientras Miguel tomaba unos momentos para recordar a su amigo: «No hay que olvidarlo», dijo con sinceridad. Así es como se mantiene viva la memoria en el corazón del ciclismo español.

