El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que una delegación americana aterrizará este lunes por la noche en Islamabad, la capital de Pakistán. Su misión: reanudar las negociaciones de paz con Irán, un país que todavía no se ha pronunciado sobre esta nueva ronda de conversaciones. «Mis representantes van a Islamabad; estarán allí mañana por la noche para negociar», compartió Trump en su red social Truth Social.
Pero el ambiente no es nada tranquilo. En su mensaje, el presidente lanzó una advertencia clara: si no ve progresos, está dispuesto a atacar infraestructuras críticas en Irán. «Estamos ofreciendo un trato muy justo y razonable», dijo, pero también añadió que si no lo aceptan, «vamos a destruir todas las centrales eléctricas y todos los puentes de Irán». Un discurso que deja poco espacio para la duda.
Un alto el fuego cuestionado
No solo eso; Trump ha acusado a Irán de violar el alto el fuego tras imponer nuevamente su bloqueo en el estrecho de Ormuz. A pesar de las reclamaciones iraníes sobre quién rompió realmente el acuerdo del 8 de abril —un cese al fuego que expira este miércoles— él se mantiene firme: «Irán ha cometido una grave violación del alto el fuego». La pelota ahora está en el tejado iraní: ¿confirmarán su presencia en estas charlas tan cruciales?
A medida que se acercan las horas, Islamabad se prepara con una intensa operación de seguridad ante la posibilidad real de este encuentro decisivo. Y mientras tanto, Trump reafirma su postura: «La paz va a ocurrir sí o sí, ya sea por las buenas o por las malas». Sin duda alguna, estamos ante una situación llena de tensión y expectativas.

