La celebración del día del Orgullo 2025 ya está en el aire, y con ello surgen noticias que nos hacen levantar las cejas. Ben Amics, la asociación que ha sido un pilar para el colectivo LGTBI+ en nuestra isla, se está planteando cancelar la celebración del Orgullo 2026. ¿Por qué? La razón es clara: el Ajuntament de Palma ha guardado un silencio ensordecedor ante sus solicitudes.
Un silencio que grita
La entidad ha intentado comunicarse más de dos meses sin éxito para obtener la ocupación de la vía pública necesaria para llevar a cabo no solo la manifestación, sino también su esperada verbena programada para el próximo 28 de junio. En palabras de Ben Amics, este silencio institucional pone “en serio riesgo” un evento clave para visibilizar y reivindicar los derechos del colectivo LGTBI+.
Ya desde enero, habían registrado toda la documentación requerida, anticipándose incluso a años anteriores por las crecientes dificultades logísticas. Pero, a pesar de su esfuerzo y colaboración con el departamento técnico de igualdad, siguen sin respuesta. Como indican ellos mismos: “El 9 de marzo reiteramos nuestra solicitud y no hemos recibido nada”. Y así fue como siguieron intentándolo hasta llegar al 30 de marzo sin obtener ni una sola contestación.
A menos de 72 días del gran día, lo único que tienen son incertidumbres. No se puede entender este vacío ante una celebración que va más allá de lo festivo; es un acto fundamental donde se visibilizan luchas y derechos conquistados por tanto tiempo.
Ben Amics subraya que “el Orgullo no es solo una fiesta”, sino un acto cargado de significado: reconocimiento, memoria y defensa. La falta de atención institucional no solo afecta a esta celebración específica; se trata de una dinámica preocupante que evidencia cómo las políticas públicas hacia el colectivo LGTBI+ están siendo relegadas en nuestra comunidad. Además, esto se refleja también en la confusión sobre el Servei d’Atenció Integral LGTBI (SAI) y la ausencia palpable en los contratos vinculados a PalmaEduca.

