La mañana del miércoles se tiñó de luto en Palma, cuando un hombre de alrededor de 60 años perdió la vida tras un grave accidente en el segundo cinturón. La tragedia ocurrió en la Ma-30, cerca de Son Ferriol, donde una colisión que parecía inevitable dejó al conductor del Kia Sportage blanco atrapado entre dos furgonetas.
Todo sucedió el martes por la mañana, justo cuando el tráfico comenzaba a intensificarse. En ese momento, varios vehículos se vieron involucrados: una furgoneta de reparto de SEUR y otra que seguía a su paso. A las 10:00 horas, los servicios de emergencia recibieron el aviso y activaron el código de politrauma grave para atender a este hombre que había sufrido lesiones múltiples.
Un rescate angustioso
Lo que parecía un día más en las carreteras se convirtió en una escena desgarradora. El hombre quedó encajonado dentro del coche, lo que obligó a los Bomberos de Palma a actuar rápidamente para liberarlo. Mientras tanto, los sanitarios esperaban ansiosos para brindarle asistencia inmediata. La unidad de Soporte Vital Avanzado llegó al lugar junto con otros vehículos del 061, listos para hacer frente a la emergencia.
Después de recibir atención inicial y ser estabilizado, fue trasladado urgentemente al Hospital Universitario de Son Espases. Pero lamentablemente, sus heridas eran demasiado graves; el miércoles por la mañana se confirmó su fallecimiento.
Es difícil encontrar palabras ante una situación así. Este trágico incidente nos recuerda lo frágil que puede ser la vida y cómo un simple viaje puede convertirse en una pesadilla inesperada.

