El sonido retumbante de una explosión resonó este lunes en el aire del barrio de Foners, en Palma. Todo comenzó cuando, a eso de las 16.10 horas, varios vecinos se sobresaltaron al oír un fuerte estallido que provenía de los contadores eléctricos subterráneos situados en el carrer de la Reina Costança, justo a la altura del número 14. Al instante, el humo empezó a salir por el alcantarillado, como si fuera un aviso claro de que algo no iba bien.
Los Bomberos llegan al rescate
La alarma se encendió entre los residentes, que rápidamente alertaron a los servicios de emergencia. Los Bomberos de Palma no tardaron en llegar al lugar y, con gran profesionalidad, lograron extinguir las llamas antes de que la situación se descontrolara. Afortunadamente, también había una ambulancia lista para actuar si fuera necesario; sin embargo, tras evaluar la situación, todo quedó en un susto y no hubo que atender a ningún afectado por inhalación de humo.
A pesar del revuelo y el miedo inicial, los vecinos pudieron respirar tranquilos: no hubo heridos y tampoco fue necesario desalojar a nadie. Una vez más, la comunidad mostró su fortaleza ante lo inesperado; aunque fue un momento tenso, la rápida actuación evitó consecuencias mayores. Y así, con un poco de humo y mucho nervio, Foners volvió a recuperar su calma habitual.

