En un giro inesperado, la causa contra el conductor de la EMT que embistió a un taxi en Palma hace unos meses ha sido archivada. La jueza encargada del caso ha determinado que no hay suficientes pruebas para acusar al conductor de daños o de conducción temeraria. Esto nos deja con muchas preguntas y una sensación de injusticia palpable.
Un accidente que marcó a todos
Recapitulando lo sucedido, aquel 4 de marzo, alrededor de las 14:38 horas, un autobús de la línea 19 se encontraba en la parada Plaza España-Estación Intermodal. Mientras tanto, un taxista había detenido su vehículo con los intermitentes encendidos, esperando fuera del mismo. ¿Y qué hizo el conductor del autobús? Simplemente reanudó la marcha y le embistió. Para colmo, el semáforo estaba en rojo.
El resultado fue devastador: el taxista sufrió lesiones en un tobillo y su coche quedó gravemente dañado. La situación se volvió viral cuando uno de los compañeros del taxista grabó lo ocurrido. En sus propias palabras, este compañero describía cómo “se le cruzaron los cables” al conductor del autobús y lo atropelló sin compasión.
Pese a que los agentes de la Policía Local llegaron rápidamente al lugar para investigar lo ocurrido, parece que todo quedará como una anécdota más en nuestras calles. Y aunque algunos podrían pensar que se ha hecho justicia al archivar el caso, otros no pueden evitar sentir que esto es tirar a la basura las preocupaciones sobre nuestra seguridad vial.

