Imagina recibir un mensaje que parece venir de tu propio banco, alertándote sobre un problema con tu cuenta. Eso le sucedió a un empresario de Andratx, quien sin saberlo, se convirtió en víctima de una estafa bien orquestada. La historia comenzó el pasado 10 de septiembre cuando este hombre, de 48 años, recibió un SMS fraudulentamente camuflado entre los mensajes legítimos de su entidad bancaria.
El mensaje hablaba de una supuesta activación de un nuevo dispositivo en su cuenta y le instaba a llamar a un número que resultó ser el teléfono directo de los estafadores. Así es como se dejó llevar por la preocupación y terminó hablando con personas que se hacían pasar por empleados del banco. Con una habilidad sorprendente, estos falsos trabajadores lograron que se descargara una aplicación para tomar control remoto de su dispositivo.
Una transferencia que cambió todo
Una vez dentro, los estafadores ejecutaron una transferencia no autorizada hacia una cuenta en los Países Bajos: ¡111.000 euros! Fue solo después de darse cuenta del engaño cuando este empresario decidió interponer la denuncia correspondiente. En ese momento, la Guardia Civil no perdió tiempo y activó a su grupo especializado en ciberestafas.
A través del trabajo conjunto con Europol y tras varias gestiones urgentes, lograron bloquear la cuenta donde había sido depositado el dinero robado. Y así, gracias al rápido accionar policial y el apoyo judicial necesario para solicitar la Orden Europea de Embargo y Decomiso, el empresario pudo recuperar lo que parecía perdido. Ayer mismo recibió el reembolso completo en su cuenta: esos 111.000 euros que habían estado a punto de perderse para siempre.
Aunque esta historia tuvo un desenlace feliz para él, las investigaciones continúan para dar con los autores del fraude. Es fundamental seguir alerta ante estos engaños cada vez más sofisticados; nadie está exento.

