La historia que les traigo hoy no es solo un mero suceso; es un recordatorio de la vulnerabilidad que todos podemos sentir en el transporte público. Este martes, sobre la 1:30 de la tarde, tres hombres, con edades de 22, 29 y 46 años y de nacionalidad rumana, decidieron hacer de las suyas en un autobús de la EMT que circulaba cerca del centro comercial Porto Pi. Con el ingenio propio de quienes buscan lo fácil, lograron arrebatarle a un pasajero su teléfono móvil y dos tarjetas.
La rápida intervención policial
Pero aquí no acaba todo. Un ciudadano observador vio lo ocurrido y no dudó en alertar a la Policía Local de Palma. Gracias a esa llamada valiente, una patrulla de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) se lanzó a buscar al trío sospechoso. Su búsqueda no duró mucho; poco después localizaron el vehículo en el área del Port.
Aún más curioso fue ver cómo los sospechosos intentaron escabullirse al notar la presencia policial. Intentaron escapar introduciéndose en una calle lateral, pero ahí fue donde les interceptaron. En el registro del coche, los agentes encontraron más que solo el móvil robado: aparecieron dos Tarjetas Ciudadanas a nombre de otras personas y hasta un teléfono configurado en ucraniano. Vamos, que estaban como quien dice ‘con las manos en la masa’. Sin poder dar explicaciones coherentes sobre esos objetos ajenos, quedó claro que algo raro pasaba.
El propietario del teléfono fue contactado y confirmó lo peor: efectivamente le habían robado mientras viajaba tranquilo en el autobús. Al final, estos tres hombres fueron detenidos bajo sospecha de hurto y entregados a la Policía Nacional para continuar con los trámites judiciales pertinentes. Por cierto, el vehículo utilizado por ellos fue retirado por grúas municipales y trasladado al depósito municipal de Sa Riera.

