En una mañana cualquiera de agosto, el aire estaba cargado de incertidumbre para un despacho de arquitectura en El Molinar, Palma. Dos hombres españoles, con la audacia propia de quienes no tienen nada que perder, decidieron hacer su jugada y robar material valorado en más de 10.000 euros. La historia comenzó cuando el Grupo de Robos de la Policía Nacional recibió la denuncia del propietario, quien al llegar al local se encontró con la puerta destrozada y el interior hecho un desastre.
La investigación se pone en marcha
Los ladrones, armados con herramientas adecuadas para su misión, se llevaron no solo objetos valiosos y electrodomésticos, sino también una gran cantidad de herramientas que son esenciales para cualquier proyecto arquitectónico. ¿Qué pensaban? ¿Que todo iba a ser pan comido? Desde luego, no contaron con que la Policía ya estaba tras sus pasos.
Apenas unos días después, el 10 de agosto, uno de ellos fue detenido por las autoridades mientras continuaban su búsqueda del segundo implicado. Este último se encontraba tras las rejas en Palma por otros delitos cuando fue informado sobre su nueva detención relacionada con este robo. La justicia había decidido que era hora de cerrar el círculo y devolverlo al centro penitenciario tras las diligencias pertinentes.
No podemos evitar preguntarnos: ¿dónde queda la ética cuando tiras a la basura el esfuerzo ajeno? En fin, lo cierto es que estos delincuentes creyeron que podían salir impunes, pero ahora tendrán que enfrentarse a las consecuencias. Esperamos que casos así nos recuerden la importancia del respeto hacia el trabajo duro y las propiedades ajenas.

