La tarde del 24 de septiembre, Playa de Palma se convirtió en el escenario de una fuga digna de película. Un joven de 26 años, con una orden de detención que pesaba sobre sus hombros, decidió que lo mejor era salir disparado en un patinete robado. Así fue como comenzó esta alocada historia que dejó a muchos con la boca abierta.
Una persecución inesperada
Todo comenzó alrededor de las 11:15 horas cuando una patrulla de la Policía Local, haciendo su ronda habitual, avistó a este joven circulando por la calle de les Canyes. Sin casco ni chaleco y a toda velocidad, parecía que el chico se sentía invencible. Los agentes le hicieron señas para que se detuviera, pero él hizo caso omiso y echó a correr por varias calles como si estuviera participando en un juego peligroso.
Finalmente, después de una corta pero intensa persecución, los policías lograron interceptarlo. Pero aquí no termina la cosa; el joven se negó a identificarse y mostró una actitud bastante desafiante. Durante el registro encontraron objetos sospechosos: un teléfono móvil y un llavero que claramente no eran suyos. En ese momento ya olía a problemas.
Al comprobar su identidad, los agentes descubrieron que tenía una orden de búsqueda emitida por el Juzgado de Instrucción 7 de Palma. Y como si esto fuera poco, en su bolsillo apareció una tarjeta de crédito que pertenecía a otra persona; ¡vaya sorpresa! Después de realizar algunas gestiones con el dueño del plástico, supieron que le habían robado del interior de su coche estacionado cerca.
Por si esto fuera poco, otro equipo policial encontró rastros del patinete robado justo donde había sido sustraído esa misma mañana. Las cámaras del lugar lo grabaron todo. Así es como las cosas pueden dar un giro inesperado en Playa de Palma; entre risas y sorpresas nos encontramos con realidades más duras.

