En Palma, la historia de dos conductores sin licencia ha dado un giro inesperado. El 14 de septiembre, la Policía Local interceptó a estos jóvenes que se atrevían a circular en motocicleta, desafiando las normas de seguridad vial. En total, cuatro personas están bajo la lupa de la justicia por su papel en esta aventura temeraria.
La primera detención: un juego peligroso
A las 19:05 horas, en la calle Antoni Marquès, una patrulla local detuvo a un hombre de 21 años de origen colombiano. Los agentes le pidieron los papeles y tras revisar sus datos, se encontraron con una sorpresa desagradable: ¡nunca había tenido permiso para conducir! Pero eso no fue todo; el joven tenía una orden de búsqueda sobre sus espaldas. Con una identificación falsa y un documento mostrado en su móvil como prueba, fue arrestado al instante. Su hermana, propietaria de la moto y también colombiana, llegó poco después y admitió que sabía que su hermano no tenía licencia pero aún así le había dejado usarla. Ahora ella también enfrenta consecuencias legales.
Cincuenta minutos después, a las 19:55 horas en la calle Manacor, otro conductor ecuatoriano fue detenido por circular erráticamente. Como si fuera un guion repetido, tampoco contaba con el carné adecuado y reconoció que nunca lo había obtenido. A su lado estaba el dueño del vehículo —otro ecuatoriano— quien admitió haber prestado la moto sabiendo que no podía conducirla legalmente. Para colmo, esta segunda moto carecía incluso de seguro y terminó siendo retirada por las autoridades.
Después de completar las diligencias pertinentes, los cuatro implicados fueron convocados para un juicio rápido ante el Tribunal de Instancia. Las decisiones imprudentes tienen consecuencias serias y este caso es solo un recordatorio más.

